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Carne en retroceso: el consumo cae al nivel más bajo en dos décadas por subas que superan ampliamente la inflación

EconomíaRedacciónRedacción

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El consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa uno de sus puntos más críticos en las últimas dos décadas. En un contexto de fuerte aceleración de precios —con incrementos superiores al 60% interanual— la demanda interna se retrajo hasta alcanzar el nivel más bajo en 20 años, según datos difundidos por la CICCRA.

El informe señala que el consumo per cápita se ubica actualmente en 47,3 kilos por habitante al año, lo que representa una caída del 2,5% en términos interanuales y una merma de 1,2 kilos por persona en relación con el período previo. El dato marca un fuerte contraste con el pico de consumo registrado en 2008, cuando el promedio alcanzaba los 68,4 kilos anuales.

📉 Caída sostenida y menor disponibilidad

El retroceso no responde a una única variable. Por un lado, la producción de carne vacuna registró una caída del 9,1% en el primer bimestre del año respecto del mismo período de 2025, lo que implicó una reducción de 45,5 mil toneladas en términos absolutos. Por otro, la suba de precios profundizó la retracción de la demanda.

En ese marco, el consumo aparente de carne vacuna se contrajo un 13,8% entre enero-febrero de 2025 y el mismo período de 2026, evidenciando una tendencia de ajuste en el mercado interno.

💸 Precios por encima de la inflación

La dinámica de precios explica gran parte del fenómeno. En febrero, la carne registró un incremento mensual del 7%, impulsado tanto por los cortes vacunos como por el pollo. En particular, los cortes bovinos subieron en promedio un 7,4% en el mes.

Entre los productos con mayores aumentos se destacan:

  • Cuadril: +8,1% mensual

  • Nalga: +8,0%

  • Paleta: +7,4%

  • Carne picada común: +7,1%

  • Asado: +5,7%

En valores absolutos, el kilo de asado se ubicó en torno a los $16.852, mientras que cortes como el cuadril y la nalga superaron los $19.000 y $20.000 respectivamente.

En la comparación interanual, el desfasaje es aún más significativo: el precio promedio de los cortes vacunos aumentó un 63,6%, muy por encima de la inflación general del 33,1%. En el rubro alimentos, la carne lidera las subas con un alza del 54,1%.

🐄 Factores estructurales y oferta restringida

Desde CICCRA explicaron que la presión sobre los precios responde, en parte, a una recomposición de valores en el ganado en pie, afectado por restricciones en la oferta derivadas de condiciones climáticas adversas en años anteriores.

Este fenómeno impacta directamente en la cadena de comercialización, trasladándose a los precios finales y condicionando el acceso de los consumidores.

🍗 Efecto arrastre en otras proteínas

La presión inflacionaria no se limita a la carne vacuna. El pollo, tradicional alternativa de consumo, también registró incrementos significativos: subió un 10,2% mensual en febrero y acumula un 45% interanual, lo que reduce el margen de sustitución para los hogares.

📊 Un cambio en el patrón de consumo

La combinación de precios en alza, menor producción y pérdida de poder adquisitivo configura un escenario donde la carne vacuna —históricamente central en la dieta argentina— pierde participación en la mesa cotidiana.

El dato no solo refleja una coyuntura económica, sino también una transformación en los hábitos de consumo, impulsada por restricciones de ingreso y cambios en la estructura de precios relativos.