
Emilia Brissio y Andrés Frías convirtieron una idea nacida durante sus viajes en un emprendimiento que busca llevar el bienestar al interior de los hogares. Con un crédito de $26 millones de Proyecta Futuro acondicionaron su taller en Plottier, incorporaron herramientas, desarrollaron prototipos y comenzaron a producir saunas secos de fabricación local.











