Pick-ups, deportivos y SUVs de lujo: el acuerdo con EE.UU. abre una nueva etapa para el mercado automotor argentino con arancel cero
Argentina avanza hacia la importación de 10.000 vehículos estadounidenses sin aranceles y redefine el segmento premium
La iniciativa forma parte de los compromisos comerciales que comenzaron a negociarse durante 2025 entre Argentina y Estados Unidos y que fueron formalmente mencionados por la Casa Blanca dentro de un programa destinado a ampliar el comercio y las inversiones entre ambas naciones.
Aunque todavía no existe una reglamentación oficial publicada, fuentes de la industria automotriz aseguran que las negociaciones se encuentran avanzadas y que el anuncio podría concretarse durante agosto.
Un cupo especial para vehículos fabricados en Estados Unidos
Según trascendió en ámbitos empresariales, el esquema contemplaría un cupo anual de hasta 10.000 unidades producidas en territorio estadounidense que ingresarían al país con arancel aduanero cero.
La medida representaría una nueva apertura para vehículos importados por fuera del Mercosur, aunque con características muy distintas a los recientes programas destinados a autos híbridos y eléctricos provenientes principalmente de Asia.
Mientras que los cupos aprobados para vehículos electrificados apuntan a unidades de menor valor FOB, el acuerdo con Estados Unidos estaría orientado a modelos de mayor porte, tecnología y valor agregado.
Directivos del sector automotor señalaron que el objetivo es brindar previsibilidad a las terminales para organizar procesos de abastecimiento, repuestos, capacitación técnica y comercialización.

Qué vehículos podrían llegar al país
Las expectativas dentro de la industria se concentran en varios modelos que actualmente tienen presencia limitada o directamente no se comercializan oficialmente en Argentina.
Entre los vehículos que aparecen con mayores posibilidades figuran:
Toyota Tundra, una pick-up de gran tamaño producida en Estados Unidos.
Chevrolet Corvette, uno de los deportivos más emblemáticos de la industria norteamericana.
Chevrolet Tahoe, un SUV de gran porte orientado al segmento premium.
Ford Mustang, que actualmente ya se comercializa en el país y podría beneficiarse con una reducción de costos de importación.
Además, el eventual acuerdo podría abrir oportunidades para otras marcas con producción estadounidense y presencia comercial en Argentina, incluyendo fabricantes europeos y asiáticos que poseen plantas industriales en ese país.
Cómo impactaría en los precios
Aunque la eliminación del arancel de importación representa una reducción importante de costos, especialistas del sector advierten que eso no implica automáticamente valores equivalentes a los del mercado estadounidense.
Aún continuarían vigentes otros componentes que influyen en el precio final:
IVA.
Tasa de Estadística.
Costos logísticos.
Márgenes comerciales.
Gastos de homologación y posventa.
Por esa razón, los vehículos podrían llegar al mercado argentino con precios significativamente inferiores a los actuales, aunque todavía muy por encima de los valores de venta en Estados Unidos.
Sin embargo, la eliminación de barreras arancelarias permitiría ampliar la oferta y mejorar la competitividad dentro del segmento de vehículos premium.
Una señal de integración comercial
El posible acuerdo forma parte de una estrategia más amplia de integración económica impulsada por la administración nacional, que busca fortalecer el vínculo comercial con Estados Unidos y ampliar el acceso a nuevos mercados.
El entendimiento anunciado por Washington contempla beneficios para distintos sectores productivos, incluyendo tecnología, maquinaria, productos médicos, químicos, agroindustria y automotores.
En ese contexto, la industria observa con atención la evolución de las negociaciones, ya que el ingreso de vehículos estadounidenses sin aranceles podría marcar un cambio relevante en la estructura del mercado automotor argentino.
De concretarse, el programa no sólo ampliará las opciones disponibles para consumidores de alto poder adquisitivo, sino que también se convertirá en una nueva señal del proceso de apertura comercial que impulsa el Gobierno nacional y que comienza a generar impactos concretos en distintos sectores de la economía.







