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La calculadora de Sergio Massa: Javier Milei estancado y el número para ganar el ballotage

En el búnker de UP creen que el libertario dejó de crecer y que se achicó la distancia con el ministro-candidato, que aspira a una segunda vuelta a pesar de la corrida del dólar. Salir segundo, la clave.

Política Redacción Redacción
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A primera hora del lunes, Sergio Massa recibió en su celular dos encuestas que lo mostraban como el ganador del segundo debate de candidatos presidenciales. Una de las consultoras que hizo ese estudio había hecho uno anterior, días antes, que mostraba que el posible efecto negativo por el episodio que involucró a Martín Insaurralde no había movido significativamente la aguja de intención voto.

La alegría el ministro-candidato debe haberse evaporado en las horas que siguieron. Las noticias sobre la corrida del dólar cayeron como bombas en el búnker de campaña oficialista. Igual, cerca del candidato presidencial creen que el camino hacia el ballotage con Javier Milei está poco menos que allanado, y la mayoría ya pone la mirada en trayecto que se abrirá entre el domingo 22 de octubre y la segunda vuelta del 19 noviembre.
Los analistas que miran los números del escenario electoral evitan dar cifras concretas, si bien mandan sus conclusiones al búnker de UP y coinciden en la misma lectura: Milei hace más de 20 días que no crece en intención de voto, un dato que explica - a los ojos del massismo- los movimientos del libertario de los últimos días fogoneando la corrida contra el peso. Según algunos de estos sondeos, que mira Massa, su contrincante se estancó en torno a los 34 puntos, lejos del 37% que agitan desde La Libertad Avanza.


Pese a los sacudones de la economía y a ser la cara visible de una inflación que este jueves volvió a traer malas noticias desde el INDEC, Massa parece posicionarse sin mayores sobresaltos por encima de los 30 puntos, garantizándose el ingreso a una segunda vuelta. Hay, en esta lectura, un suerte de teoría de "costos amortizados" por el propio Massa. "Lo de Insaurralde pegó poco, lo mismo que los tiros que le tiró en el debate Patricia Bullrich tratando de pegarlo con la 'corrupción kirchnerista'. Esas son cosas que ya se absorbieron. Si llegamos hasta acá con esta intención de voto con todo quiere decir que no se va a mover", analizan.
Salvo un "evento extremo", que no ven por ahora en el horizonte, en el búnker auguran que nada va a lograr cambiar un escenario del ballotage entre Massa y Milei, porque JxC parece cada vez más alejado de la pelea grande.

"Milei cada vez le roba más votos a Bullrich. Y nosotros estamos recuperando parte de los votos que a su vez Milei nos había sacado a nosotros", explican en UP, con las últimas encuestas en la mano.


La diferencia hace la diferencia
La calculadora del massismo se concentra ahora en mirar dos datos centrales de la elección del 22-O: quién emerge como ganador y por qué diferencia. Por ahora, Milei parece correr con ventaja por sobre el candidato de UP, un dato que no se movería. La posible brecha es la que mantiene optimista al búnker oficialista: si los resultados del domingo reflejan 37 a 31, sería muy difícil de remontarlos en noviembre. "Esos no son los números que tenemos", celebran, sin spoilers.

Para los analistas del massismo, el escenario ideal sería que Milei salga primero en las generales por 1 o 2 puntos.

El ballotage se define por dos variables. Una es la brecha, que si es muy grande a favor de un candidato, genera efecto ganador.

El otro factor es el elemento estratégico del voto: qué pasa con todos esos votantes que se quedarán 'sin candidato'. Si Milei sale primero, el voto útil se ordenaría en contra de su llegada a la presidencia. Por eso es muy importante salir segundos. Es bueno seguir corriendo desde atrás", es el argumento en el búnker.

La lectura es similar a la que en las últimas horas plantearon algunos analistas que trabajaron para el oficialismo, como Juan Courel. "Incluso peor que decir que se puede salir primero en primera vuelta es efectivamente salir primero en primera vuelta. Es indispensable salir segundo. INDISPENSABLE", publicó en redes sociales el exestratega de campaña del Frente de Todos en 2019.

 
Si se cumple ese escenario, en el tránsito entre el 22 de octubre y la segunda vuelta del 19 de noviembre la pelea mano a mano entre Milei y Massa alterará completamente la lógica. Ahí, Massa jugará fuerte su carta para la construcción de una concertación contra el libertario, para reformar su llamado de un gobierno de unidad nacional que recoja figuras de la oposición para armar un frente que derrote a Milei. Los gestos de las últimas semanas hacia diferentes direcciones son señales de lo que vendrá.

Como sea, en el búnker oficialista hay confianza también para esa pelea mano a mano. "En todos los escenarios, Massa aparece ganador frente a Milei", aseguran.

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