
Invierno seguro: las claves para disfrutar la nieve sin poner en riesgo la salud
RedacciónLa temporada de nieve convoca cada año a miles de visitantes que buscan vivir la experiencia de la montaña a través del esquí, el snowboard y otras actividades invernales. Sin embargo, detrás de la adrenalina y el paisaje blanco existe un aspecto fundamental: la seguridad como condición indispensable para disfrutar sin consecuencias.
Las caídas, los golpes y los accidentes forman parte de los principales riesgos asociados a estos deportes, especialmente cuando se combinan factores como la falta de experiencia, la velocidad excesiva, el cansancio o el uso incorrecto del equipamiento.
El médico neurocirujano Matías Baldoncini (MN 135.985) remarcó que la prevención comienza antes de ingresar a la pista.
"Disfrutar de la nieve de manera segura implica una serie de requisitos que no deben ser pasados por alto: el casco, el equipamiento adecuado y la supervisión profesional para prevenir lesiones durante la práctica de esquí y snowboard", explicó.
El casco no es un accesorio: es una herramienta de protección
Entre las principales recomendaciones de los especialistas aparece una medida que resulta clave: el uso obligatorio del casco específico para deportes de nieve.
Según explicó Baldoncini, los impactos pueden generar lesiones en zonas sensibles como la cabeza, la columna, las rodillas, los hombros y las muñecas.
"Una de las principales medidas de prevención es el uso del casco. Debe ser específico para deportes de nieve, tener el tamaño adecuado y encontrarse correctamente ajustado. No debe considerarse un accesorio. Es una protección indispensable tanto para adultos como para niños, sin importar el nivel de experiencia", señaló.
El especialista destacó que muchas lesiones graves pueden evitarse con elementos adecuados y correctamente utilizados.
Equipamiento adecuado: la diferencia entre disfrutar y lesionarse
Además del casco, el equipo utilizado en la montaña cumple un rol fundamental.
Baldoncini recomendó prestar especial atención a:
- El ajuste correcto de las botas.
- La regulación adecuada de las fijaciones.
- El uso de protecciones complementarias según la actividad.
En el caso del snowboard, explicó que las muñequeras pueden reducir el impacto de las caídas hacia adelante, mientras que en determinadas prácticas pueden incorporarse rodilleras y protectores de columna.
"En snowboard, las muñequeras pueden ayudar a disminuir las lesiones producidas por las caídas hacia adelante. Según el tipo de actividad, también pueden utilizarse rodilleras, protectores de columna y otras defensas", detalló.
La vestimenta también cumple una función esencial.
"La ropa debe proteger del frío y de la humedad, pero permitir una buena movilidad. Los guantes, las antiparras y la protección solar también son fundamentales, ya que la nieve refleja los rayos del sol, incluso durante los días nublados", explicó.
Aprender antes de lanzarse a la pista
Uno de los principales factores de riesgo es la falta de experiencia. Por eso, quienes se acercan por primera vez a estos deportes deberían contar con acompañamiento profesional.
"Las personas que se inician en estos deportes deberían tomar clases con profesores capacitados. Un instructor enseña la técnica correcta, ayuda a controlar la velocidad y permite elegir pistas acordes con la experiencia de cada persona", afirmó el especialista.
La enseñanza inicial no solo mejora el rendimiento deportivo, sino que permite incorporar hábitos seguros desde el comienzo y reducir la posibilidad de accidentes.
El cansancio, un enemigo silencioso en la montaña
Otro punto señalado por el especialista es la importancia de reconocer los límites físicos.
El agotamiento puede afectar la coordinación, los reflejos y la capacidad de reacción, aumentando las probabilidades de sufrir una caída.
"El cansancio también aumenta el riesgo de accidentes. Por ese motivo, se recomienda realizar una entrada en calor, mantenerse hidratado, descansar durante la jornada y detener la actividad cuando aparecen signos de agotamiento", indicó.
Además, advirtió que muchas lesiones ocurren cuando las personas continúan esquiando pese al cansancio acumulado.
"El cuerpo pierde coordinación y capacidad de reacción cuando está cansado. Muchas lesiones ocurren durante las últimas bajadas del día", sostuvo.
Cuándo pedir asistencia después de una caída
Ante una caída importante o un golpe en la cabeza, los especialistas recomiendan detener inmediatamente la actividad y evaluar posibles síntomas.
Entre las señales de alerta se encuentran:
- Dolor de cabeza intenso.
- Mareos.
- Náuseas o vómitos.
- Visión borrosa.
- Confusión.
- Somnolencia.
- Pérdida de memoria.
- Pérdida del conocimiento.
También requiere atención inmediata la aparición de dolor cervical, debilidad, alteraciones en la sensibilidad o dificultades para mover alguna extremidad.
En esos casos, no se recomienda movilizar a la persona accidentada hasta que llegue el equipo de rescate, especialmente si existe sospecha de lesión en columna.
Mayor atención en niños y adolescentes
El especialista remarcó que los más jóvenes requieren una vigilancia especial, ya que muchas veces tienden a minimizar síntomas para continuar con la actividad.
"En niños y adolescentes es necesario prestar especial atención, ya que muchas veces minimizan los síntomas para continuar con la actividad", alertó.
La montaña ofrece experiencias únicas, pero disfrutar de la nieve implica asumir una responsabilidad: conocer los riesgos, utilizar protección y respetar los propios límites.
La mejor bajada es aquella que termina con una sonrisa y sin lesiones.


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