
CFP Nº15, formación técnica para revalorizar sus rocas y minerales como patrimonio productivo y cultural
RedacciónEl docente a cargo de la iniciativa, Luis Carrillo, expresó que “el trayecto es un espacio de formación que combina técnica, creatividad, oficio y conocimiento geológico, permitiendo a los estudiantes transformar piedras en bruto en piezas únicas de valor artesanal, estético y cultural”. Luego detalló que el proceso de aprendizaje comienza con contenidos vinculados a la Geología sobre los minerales disponibles en la provincia y concluye con singulares piezas artesanales con alto valor comercial.
El CFP cuenta con maquinaría y herramientas específicas para el corte y tratamiento de rocas para la conformación de cabuchones que “son piezas con forma curva y pulido espejo, utilizadas en orfebrería, joyería, exhibición o colección”; o caras planas pulidas que son “superficies perfectamente niveladas y brillantes, ideales para apreciar la naturaleza interna, vetas, colores y composición mineralógica”, puntualizó Carrillo.
Por otro lado, el docente destacó que la mayoría de los cabuchones se elaboran “en la primera etapa del proceso y son destinados a la segunda instancia formativa, donde se combinan con metales como plata, cobre, bronce y alpaca”. El resultado final son piezas singulares de joyería como anillos, pulseras, dijes, elementos decorativos, lámparas y todo tipo de engarces que las y los estudiantes comercializan con sus emprendimientos familiares.
Las jornadas de recolección, según mencionó el referente, se realizan “en los alrededores de Cutral Co, están en los barriales en Barda Negra y en las picadas que utilizan los petroleros siempre salen a la luz -diferentes minerales-; encontramos geodas en Picún Leufú y gran variedad en Rincón de los Sauces”. En cuanto a los minerales, Carrillo destacó que los más habituales son “calcedonia jaspe en variedades que van desde bandera española hasta jaspes sanguíneos y musgosos, ágatas bandeadas y cornalinas”.
Por la capacidad de la maquinaria específica que cuenta el centro de formación, el trayecto tiene una capacidad de diez estudiantes por grupo. Algunos de ellos se encuentran fuera del horario de clases para seguir trabajando y sacando provecho al equipamiento disponible.
La propuesta comenzó a gestarse a partir de 2009. En aquél entonces se estableció una vinculación con el asentamiento universitario local de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), que permitió utilizar sus instalaciones para las primeras prácticas. Los capacitadores fueron referentes que viajaron desde Chubut y que contribuyeron a la conformación de contenidos, la organización de los primeros talleres y la construcción de una identidad formativa profundamente vinculada al territorio y los recursos minerales neuquinos.




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