El Gobierno niega despidos en Deportes y atribuye el conflicto a una reestructuración política
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RedacciónEn medio de la creciente conflictividad en la Secretaría de Deportes, el Gobierno de la Provincia del Neuquén salió a fijar posición y desmintió categóricamente la existencia de despidos en el área, en respuesta a las denuncias realizadas por el gremio ATE.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que no se han producido cesantías de personal y subrayaron la necesidad de diferenciar entre despidos y modificaciones en la estructura política del organismo, en el marco de las atribuciones propias de la gestión.
La postura oficial: “no hubo despidos”
Según precisaron fuentes gubernamentales, en el caso del personal de planta permanente, cualquier desvinculación requiere la sustanciación de un sumario administrativo, procedimiento que —indicaron— no fue iniciado ni aplicado en este contexto.
En este sentido, remarcaron que las versiones que circularon en las últimas horas no se corresponden con la situación real del organismo.
Reorganización bajo decreto
El Ejecutivo explicó que lo que se encuentra en curso es un proceso de reorganización de la estructura política, instrumentado a través del Decreto N° 16/2026, firmado en enero. Este tipo de modificaciones responde a decisiones de gestión orientadas a redefinir equipos de trabajo y alinear funciones con los objetivos de la administración.
Como parte de este proceso, se dispuso la desafectación de dos funcionarios de planta política: Santiago Quilodrán y Laura Barreto. Desde el Gobierno aclararon que estos cargos, por su naturaleza, están sujetos a criterios de confianza política y pueden ser modificados sin necesidad de instancias administrativas propias del personal de carrera.
Otro punto en discusión: versiones sobre discapacidad
En paralelo, el Ejecutivo también desmintió versiones vinculadas a la supuesta desvinculación de una persona con discapacidad. En ese caso, se aclaró que la agente mencionada —Martina Komacek— no pertenece a la Secretaría de Deportes, sino a otra dependencia estatal.
Un conflicto abierto en dos versiones
La aclaración oficial se produce en un contexto de fuerte tensión con el gremio ATE, que había denunciado despidos sin notificación y advertido sobre posibles medidas de fuerza.
De este modo, el escenario queda marcado por dos interpretaciones contrapuestas: mientras el sindicato habla de irregularidades y desvinculaciones, el Gobierno sostiene que se trata exclusivamente de cambios en la estructura política, sin afectación al personal de planta.
La evolución del conflicto dependerá ahora de la apertura —o no— de canales de diálogo que permitan clarificar la situación y evitar una escalada en el ámbito laboral.






