Obra estructural en marcha: Neuquén redefine su principal acceso con intervención en los puentes carreteros
Neuquén, la Capital
RedacciónLa Municipalidad de Neuquén puso en marcha una de las etapas más determinantes de la obra de la Gran Avenida, al iniciar la intervención en el sector de los puentes carreteros que vinculan la ciudad con Cipolletti, un nodo neurálgico del sistema de movilidad metropolitano.
Se trata de un tramo estratégico por el que circulan, en horarios pico, más de 70.000 vehículos, dentro de un corredor que supera los 150.000 desplazamientos diarios. La intervención apunta a reorganizar integralmente los flujos de ingreso y egreso, resolver conflictos históricos de tránsito y atender déficits estructurales en materia de drenaje pluvial.
El proyecto contempla la ejecución de dos viaductos elevados que permitirán canalizar el tránsito principal por sobre nivel, mientras que en la traza inferior se habilitarán cruces transversales que conectarán arterias clave como Alderete y Lázaro Martín. Esta solución técnica busca eliminar interferencias, reducir tiempos de circulación y mejorar la seguridad vial en uno de los accesos más congestionados del Alto Valle.
Desde el área de Infraestructura se precisó que el tramo intervenido abarca aproximadamente 600 metros hasta calle Leales, constituyendo un punto central en el funcionamiento del corredor. A su vez, se destacó que la obra fue diseñada bajo un criterio de ejecución que prioriza la continuidad del tránsito, evitando interrupciones totales.
En ese sentido, el esquema operativo garantiza la circulación permanente con al menos dos carriles por sentido, aunque con una velocidad máxima reducida a 20 km/h en la zona de obra. Las autoridades remarcaron que la fluidez longitudinal del tránsito se mantiene sin cortes, mientras se desarrollan los trabajos en paralelo.
La dimensión de la obra excede lo estrictamente vial. Incluye un sistema de drenaje pluvial de gran escala, que apunta a resolver anegamientos recurrentes en el sector del terraplén, una problemática histórica para vecinos y comerciantes. En este punto, se anticipó que en las próximas etapas comenzará la instalación de cañerías de gran porte que darán cuenta de la magnitud hidráulica del proyecto.
El rediseño del acceso también responde a una lectura estructural del crecimiento urbano. Neuquén se consolida como una ciudad de escala metropolitana, con una dinámica que alcanza los 800.000 habitantes durante el día, un parque vehicular en expansión —con incrementos mensuales del 6%— y una presión creciente sobre su infraestructura vial.
🚧 Desvíos, circulación y transporte: cómo funcionará el tránsito
El plan de obra prevé un plazo de ejecución de aproximadamente un año para este tramo, con intervenciones escalonadas y trabajos durante las 24 horas. Los primeros desvíos comenzarán el sábado 28, una vez finalizadas las obras de adecuación en las calles alternativas.
Durante los primeros 60 días, las tareas se concentrarán en la colectora con sentido Neuquén–Cipolletti. En ese período, el tránsito será redirigido por calle Aguado, continuará por Lázaro Martín y retomará el acceso al puente. Como alternativas complementarias, se habilitan desvíos por Río Uruguay y Lules hasta calle Leales.
En tanto, la circulación en sentido Cipolletti–Neuquén se mantendrá sin modificaciones, garantizando la continuidad del flujo en uno de los principales accesos diarios.
Para quienes deban retomar hacia Cipolletti desde Alderete, se estableció un recorrido a través de Carmen de Patagones. Todas estas modificaciones se apoyan en obras previas de pavimentación y adecuación semafórica ejecutadas por el municipio en calles clave del sector.
🏙️ Impacto urbano y medidas complementarias
La intervención contempla además medidas de mitigación para sostener la actividad económica en el área afectada. En ese marco, se dispuso la eximición del pago de la licencia comercial para 180 comercios frentistas durante el período de obra.
Asimismo, se amplió el estacionamiento medido a dos horas en un cuadrante delimitado por Alcorta, Perito Moreno, Chile, Montevideo, Leguizamón y Tierra del Fuego, con el objetivo de favorecer la rotación vehicular y el acceso a los locales.
El sistema de transporte público también fue reconfigurado para acompañar el nuevo esquema de circulación. Las líneas 14, 15 y 25 modificaron sus recorridos de manera temporal, garantizando la conectividad en toda la zona intervenida.
📊 Una obra estructural con impacto metropolitano
Desde el Ejecutivo municipal y el Concejo Deliberante coincidieron en señalar que la obra representa una transformación estructural para la ciudad, no solo en términos de conectividad, sino también en la resolución de problemáticas históricas vinculadas al drenaje y la planificación urbana.
A su vez, destacaron el acompañamiento de vecinos y comerciantes, quienes participan activamente en el seguimiento del avance de los trabajos y en la difusión de la información en sus comunidades.
La ejecución de la Gran Avenida en este tramo consolida un modelo de intervención que combina infraestructura vial, planificación urbana y gestión del crecimiento, en un contexto donde la presión sobre los accesos metropolitanos exige respuestas de escala y largo plazo.







