
Diego Villegas se prepara para jugar el partido más importante en Zapala
EN PRIMERA PERSONA
Antes de convertirse en dirigente político, ocupar una banca en el Concejo Deliberante o desempeñar responsabilidades dentro del Gobierno provincial, Diego Villegas fue arquero. Desde ese lugar aprendió a convivir con la responsabilidad, la presión y la necesidad de levantarse rápidamente después de cada error.
La experiencia deportiva no aparece como un recuerdo aislado dentro de su historia personal. Para el candidato a intendente de Zapala por Primero Neuquén, buena parte de los valores que intenta trasladar a la política se formaron dentro de una cancha: disciplina, preparación, compromiso colectivo y capacidad para responder cuando las circunstancias se vuelven adversas.
Ser arquero también implica observar el juego desde una posición diferente. Mientras la pelota avanza, quien ocupa el arco debe ordenar, anticipar riesgos y asumir decisiones que muchas veces resultan determinantes. Esa lógica, explicó durante la conversación con InfoGo, guarda puntos de contacto con la conducción política: escuchar, planificar, conformar equipos y estar dispuesto a asumir responsabilidades.
Su recorrido posterior estuvo marcado por la docencia, el trabajo territorial y la gestión pública. Villegas acumula años de experiencia en escuelas de la región, fue concejal de Zapala entre 2015 y 2019 y posteriormente se desempeñó en el área provincial de Deportes y Gestión Comunitaria.
Ese tránsito entre las instituciones educativas, los clubes, los barrios y la administración pública fue construyendo una mirada sobre la ciudad que ahora busca convertir en una propuesta electoral.
“Involucrarse es la única manera de transformar las realidades”, sostiene Villegas al explicar por qué decidió competir por la intendencia. Su candidatura se encuentra dentro de Primero Neuquén, el espacio político conducido por el intendente de la capital provincial, Mariano Gaido, y cuenta con el acompañamiento del gobernador Rolando Figueroa.
Sin embargo, aclara que el proyecto todavía se encuentra en una etapa de construcción. No hay una lista definitiva de concejales y el objetivo, asegura, es conformar un equipo amplio, con participación de vecinos, profesionales, comerciantes, emprendedores, trabajadores y referentes y jóvenes de diferentes sectores sociales.
Una ciudad con obra pública, pero también con desigualdades
Villegas reconoce las obras realizadas durante los últimos años en Zapala y plantea que aquellas políticas que hayan producido resultados positivos deben tener continuidad. Su posicionamiento no pasa por desconocer lo realizado, sino por discutir de qué manera se distribuyen los recursos municipales y hasta dónde llegan las respuestas del Estado.
El candidato considera que la obra pública debe continuar, pero acompañada por una política social más activa, especialmente en los sectores periféricos, donde todavía existen familias sin acceso adecuado a servicios esenciales.
En su diagnóstico aparecen una serie de preocupaciones: la falta de empleo, las dificultades que atraviesan los jóvenes para estudiar o incorporarse al mercado laboral, el abandono escolar y los problemas relacionados con el consumo de alcohol y drogas.
Villegas sostiene que Zapala no puede acostumbrarse a que una parte de sus habitantes tenga acceso a infraestructura, servicios y oportunidades mientras otra parte de la población continúa esperando respuestas.
La ciudad, afirma, no debe tener ciudadanos de primera y de segunda.
Uno de los ejemplos que utiliza es la entrega de terrenos sin la infraestructura necesaria. Su propuesta contempla avanzar con lotes que cuenten previamente con agua, electricidad, apertura de calles y condiciones básicas para comenzar una vivienda, evitando trasladarles a las familias la responsabilidad de resolver problemas que deberían ser considerados dentro de la planificación urbana.
En ese punto, toma como referencia el modelo desarrollado en Neuquén capital por Mariano Gaido, donde la entrega de lotes con servicios, la expansión del ejido urbano y las intervenciones en los barrios periféricos forman parte de una política sostenida por el municipio.
La intención de Villegas es adaptar algunas de esas experiencias a la realidad zapalina, sin copiar mecánicamente un esquema pensado para una ciudad de mayor tamaño.
Trabajo, educación y oportunidades para los jóvenes
La generación de empleo ocupa un lugar central dentro de su propuesta. Villegas plantea que el municipio debe abandonar una función meramente administrativa y transformarse en un actor capaz de promover inversiones, acompañar emprendimientos y articular con el sector privado.
Zapala cuenta con una ubicación estratégica en el centro de la provincia, conexiones viales, cercanía con el corredor hacia Chile y potencial para desarrollarse como nodo logístico, comercial y productivo. El desafío, según el candidato, consiste en convertir esas ventajas geográficas en oportunidades concretas para sus habitantes.
Entre las iniciativas mencionadas aparece el aprovechamiento del acuífero ubicado bajo la ciudad. Villegas propone analizar la creación de una empresa municipal o de participación mixta destinada al envasado y comercialización de agua, tomando como referencia experiencias productivas desarrolladas por otros municipios neuquinos.
La iniciativa buscaría generar empleo genuino, incorporar valor a un recurso natural y construir una fuente propia de ingresos municipales. La prioridad, explicó, no debería ser únicamente maximizar ganancias, sino utilizar la herramienta empresarial para ampliar la cantidad de puestos de trabajo.
El proyecto productivo estaría acompañado por capacitaciones vinculadas con las necesidades de la región. Villegas considera necesario ampliar la oferta educativa y promover carreras relacionadas con la minería, la industria, la topografía, la logística y las nuevas tecnologías.
Actualmente, numerosos jóvenes deben trasladarse a Neuquén capital u otras ciudades para continuar sus estudios. Para quienes pertenecen a familias con recursos limitados, los costos de alquiler, alimentación y transporte pueden convertirse en una barrera definitiva.
Frente a esa realidad, el candidato planteó gestionar un terreno en Neuquén capital para desarrollar una residencia estudiantil destinada a jóvenes zapalinos, con el objetivo de que la falta de recursos económicos no los obligue a abandonar su formación.
El deporte como política de contención y desarrollo
Su historia como deportista también atraviesa la mirada que tiene sobre las políticas juveniles. Para Villegas, los clubes y los espacios comunitarios no deben ser observados solamente como lugares destinados a la competencia.
Son instituciones que contienen, forman valores, generan vínculos y pueden ofrecerles a niños y adolescentes una alternativa frente a situaciones de vulnerabilidad.
Desde esa perspectiva, propone fortalecer la infraestructura deportiva y cultural, acompañar a los clubes barriales y recuperar espacios de encuentro en distintos sectores de Zapala. La inversión en deporte, sostiene, debe considerarse parte de una política integral de educación, prevención y desarrollo comunitario.
La enseñanza que conserva de sus años como arquero es que ningún resultado importante se construye en soledad. Detrás de cada jugador existe un equipo, una preparación y un objetivo compartido. Esa misma idea pretende trasladar a la conformación de su propuesta municipal.
Una candidatura que recién comienza
La decisión de competir por la intendencia instala a Villegas como uno de los primeros nombres confirmados dentro del escenario electoral zapalino hacia 2027.
Su desafío será transformar una trayectoria conocida en determinados ámbitos deportivos, educativos y políticos en una propuesta capaz de representar a una ciudad diversa, atravesada por demandas sociales, expectativas de crecimiento y discusiones pendientes sobre su modelo de desarrollo.
Villegas asegura que atraviesa una etapa de madurez personal y política. No presenta su candidatura como un punto de llegada, sino como la posibilidad de asumir una responsabilidad mayor frente a la comunidad.
Desde el arco aprendió a mirar todo el campo, a ordenar y a responder ante los momentos difíciles. Ahora pretende aplicar esa experiencia a un desafío distinto: construir un equipo, competir por la intendencia y convencer a los vecinos de que Zapala puede transformar sus recursos en trabajo, igualdad y oportunidades reales para todos sus barrios.












