
¿Puede ocurrir un terremoto devastador en Argentina o Chile? Qué dicen los expertos
RedacciónLa preocupación se reavivó luego de una sucesión de fuertes movimientos telúricos registrados con poco más de un mes de diferencia en Venezuela y Colombia, fenómenos que dejaron un saldo devastador de muertos, heridos y personas atrapadas entre los escombros.
El terremoto de magnitud 7,4 ocurrido en Colombia se registró durante la mañana del lunes y afectó a ciudades como Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. El movimiento comenzó pasadas las 7:30 y tuvo su máxima intensidad en la localidad de San José del Palmar.
El antecedente venezolano también generó alarma. A fines de junio se registraron dos fuertes terremotos, de 7,2 y 7,5 de magnitud, que provocaron una situación de extrema gravedad, con más de 6.000 víctimas fatales y el colapso de alrededor de 190 edificios, principalmente en el estado costero de La Guaira, ubicado a unos 40 kilómetros de Caracas.
La sucesión de estos fenómenos llevó a especialistas a analizar si existe algún vínculo con la actividad sísmica de otros países de la región, particularmente Chile y Argentina.
Argentina: existe riesgo sísmico, pero no por los terremotos de Colombia y Venezuela
Los especialistas coinciden en un punto central: Argentina puede registrar terremotos de gran magnitud, pero eso no significa que los movimientos recientes ocurridos en Colombia o Venezuela estén generando las condiciones para que suceda.
El geólogo Eduardo Malagnino, explicó que la dinámica sísmica argentina responde principalmente a la interacción entre las placas tectónicas que convergen en el oeste de Sudamérica.
“La Placa oceánica de Nazca (al oeste de América del Sur) se mueve en dirección a la zona continental unos 7 centímetros por año y la placa continental se mueve 1,5 centímetros en el mismo período y en dirección contraria”, explicó.
La diferencia de densidad entre ambas placas es determinante. La placa oceánica, al ser más densa, se introduce por debajo de la continental. Ese proceso genera fricción y acumulación de energía.
“Cuando chocan, se mete debajo de la placa continental. Al meterse debajo, provoca un rozamiento descomunal e irregular. Se junta mucha energía elástica y se produce todo ese movimiento”, detalló Malagnino.
El fenómeno conocido como subducción explica buena parte de la actividad sísmica que se concentra en el oeste argentino y, particularmente, en la zona cordillerana.
¿Puede Argentina sufrir un terremoto de magnitud 7?
La posibilidad de un terremoto destructivo en Argentina no es descartada por los especialistas. De hecho, existen antecedentes históricos y fallas geológicas capaces de generar movimientos de considerable magnitud.
El geólogo Andrés Folguera había señalado semanas atrás, en diálogo con TN, que resulta “muy poco probable” que Argentina registre un terremoto similar al ocurrido en Venezuela.
Sin embargo, el especialista planteó un escenario que merece atención: un terremoto de magnitud 6,5, 7 o incluso 7,5 podría producirse como consecuencia de la actividad de una falla geológica y tener efectos altamente destructivos.
“Lo más probable es que una falla genere un terremoto de magnitud 7 o 6.5, 7 o 7.5, y eso ya va a ser muy destructivo. Hay fallas geológicas de ese tipo en San Juan, en Mendoza, en La Rioja, en Salta”, sostuvo.
La historia sísmica argentina demuestra que no se trata de una posibilidad meramente teórica.
Uno de los principales antecedentes es el terremoto de Mendoza de 1861, que devastó gran parte de la ciudad y provocó miles de muertes. Décadas después, el terremoto de San Juan de 1944 se convirtió en uno de los episodios sísmicos más graves registrados en la historia del país.
Estos antecedentes explican por qué los organismos especializados mantienen bajo vigilancia las zonas con mayor peligrosidad sísmica.
Colombia y Venezuela no anticipan un terremoto en Argentina
A pesar de la cercanía temporal entre los terremotos registrados en Colombia y Venezuela, no existe evidencia que permita establecer una relación directa con un eventual terremoto en Argentina.
La información basada en el mapa oficial del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) indica que los movimientos registrados en aquellos países no incrementan el peligro sísmico argentino ni permiten anticipar que vaya a producirse un terremoto en el país.
En otras palabras, que una región experimente un terremoto de gran magnitud no significa que otro país de Sudamérica esté automáticamente próximo a sufrir un evento similar.
Chile, un país donde los terremotos forman parte de la actividad cotidiana
La situación chilena presenta características diferentes. Chile se encuentra dentro de una de las zonas sísmicamente más activas del planeta y registra movimientos telúricos prácticamente todos los días.
José Luis Tapia, jefe del departamento de analistas de la Red Geocientífica de Chile, explicó a CNN Chile que el terremoto ocurrido en Colombia no tendría un impacto directo sobre la actividad sísmica chilena.
El especialista señaló que los terremotos intraplaca presentan características que dificultan la transferencia de tensiones hacia zonas alejadas del lugar donde se produce el movimiento.
“Los terremotos intraplaca son más bien deficientes en traspasar tensiones a sus alrededores”, explicó.
Por ese motivo, un eventual terremoto que pudiera registrarse en Chile después del ocurrido en Colombia no necesariamente tendría relación causal con ese fenómeno.
“Si llegase a temblar en Chile en las próximas horas, sería mera coincidencia, considerando que estamos en un país en el que tiembla todos los días”, sostuvo Tapia.
El especialista agregó que Chile registra aproximadamente 25 sismos diarios de magnitud igual o superior a 2,5 y que, en promedio, se produce al menos un terremoto de magnitud 7 por año.
La magnitud no es el único factor que determina el daño
El análisis del terremoto colombiano también permite comprender por qué dos movimientos de magnitud diferente pueden generar consecuencias similares.
Tapia explicó que una de las características de los terremotos intraplaca es que liberan rápidamente la energía acumulada. Por esta razón, la magnitud no constituye por sí sola el único indicador para determinar el impacto que puede tener un sismo sobre una población.
Según el especialista, aunque un determinado movimiento pueda ser aproximadamente 125 veces menor en términos de magnitud que otro, las intensidades registradas en superficie pueden alcanzar valores similares, del orden de VIII a IX en la escala de Mercalli.
Esto significa que el impacto de un terremoto también depende de factores como la profundidad del foco, la distancia respecto de las zonas urbanas, las características del suelo y la calidad de las construcciones.
Un riesgo que no puede predecirse con precisión
Los especialistas consultados coinciden en que la actividad sísmica no puede utilizarse para establecer una fecha o anticipar con precisión cuándo ocurrirá un terremoto de gran magnitud.
Argentina y Chile presentan realidades geológicas diferentes, pero ambos forman parte de una región atravesada por una intensa dinámica tectónica. En el caso argentino, las provincias cordilleranas concentran buena parte del riesgo histórico, mientras que Chile mantiene una actividad sísmica cotidiana debido a su ubicación tectónica.
Por eso, el debate no pasa por anticipar si un terremoto ocurrirá inmediatamente después de otro registrado en la región, sino por comprender el riesgo existente y fortalecer la prevención, la infraestructura y la preparación de las comunidades.
La sucesión de terremotos en Colombia y Venezuela volvió a poner el tema sobre la mesa, pero la evidencia científica marca una diferencia fundamental entre alarma y riesgo real: un terremoto ocurrido en otro país no funciona como una señal de que Argentina o Chile estén a punto de sufrir uno.












