
La interna libertaria escala y crece la presión sobre Milei para que intervenga en la pelea entre Caputo y los Menem
La tensión interna dentro del Gobierno de Javier Milei dejó de ser un conflicto subterráneo y pasó a desarrollarse públicamente, con acusaciones cruzadas, mensajes explosivos y una creciente preocupación dentro de la propia administración libertaria. La escalada entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el entorno político de Martín Menem volvió a exponer la fractura del denominado “Triángulo de Hierro” y generó reclamos internos para que el Presidente tome control de la situación.
Fuentes oficiales admiten que el enfrentamiento ya impacta directamente sobre la estabilidad política del oficialismo, en un contexto especialmente delicado por el avance de la causa que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la caída en la imagen presidencial y el creciente malestar económico.
“Está todo descontrolado. Javier no interviene y es el único que puede ordenarlo”, reconoció un funcionario del Gobierno ante la agencia Noticias Argentinas.
La pelea salió de los despachos y explotó en redes
El conflicto tomó dimensión pública durante el fin de semana, cuando Santiago Caputo apuntó contra sectores vinculados al titular de Diputados por el manejo de una cuenta anónima que difundía mensajes críticos hacia integrantes del oficialismo.
Desde entonces, la disputa escaló rápidamente dentro del ecosistema libertario en redes sociales, con mensajes cargados de ironías, acusaciones y pases de factura internos que dejaron al descubierto la profundidad de la crisis política.
Según trascendió, desde el entorno de Caputo rechazaron que se tratara de un error involuntario y reclamaron explicaciones concretas.
“Está hinchado las pelotas. No creemos que haya sido ningún CM salvo que nos digan nombre y apellido y pida disculpas”, deslizaron desde el círculo cercano al asesor presidencial.
La tensión aumentó aún más tras un mensaje publicado por Caputo en redes sociales, donde ironizó sobre la posibilidad de resolver las diferencias internas.
“Yo propuse tiros, pero se sienten más cómodos con el chusmerío, las operaciones en prensa y pintarse las uñas”, escribió el asesor, en un mensaje que generó fuerte impacto dentro del oficialismo.
Malestar en el entorno de Karina Milei
La exposición pública del conflicto provocó incomodidad incluso en sectores cercanos a Karina Milei, quien aparece como una de las figuras centrales dentro del esquema de poder libertario.
Desde el entorno de la secretaria general admitieron sorpresa y preocupación por el nivel de confrontación alcanzado.
“Ah, tranqui”, respondió con ironía y estupor una fuente oficial consultada sobre los dichos de Caputo.
En paralelo, otros integrantes del Gabinete comenzaron a cuestionar el nivel de radicalización interna que atraviesa al oficialismo.
“Están todos locos. Manejan un nivel de odio sorprendente”, aseguró otro funcionario.
Y agregó:
“Se deben sentir de salida y quieren tirar de la cuerda”, en referencia a sectores enfrentados dentro del propio armado libertario.
El desgaste del “Triángulo de Hierro”
La fractura entre Javier Milei, Karina Milei y Santiago Caputo —núcleo político conocido como el “Triángulo de Hierro”— viene acumulando tensiones desde hace meses.
Uno de los episodios más sensibles se produjo durante el armado electoral bonaerense de 2025, cuando referentes alineados con “Las Fuerzas del Cielo”, sector identificado con Caputo, quedaron marginados de las listas legislativas.
Desde entonces, las diferencias estratégicas y de poder interno se profundizaron silenciosamente hasta estallar públicamente durante las últimas horas.
Dentro del oficialismo también existen sospechas cruzadas sobre operaciones políticas y filtraciones internas vinculadas a cuentas anónimas utilizadas para erosionar dirigentes propios.
“Está todo roto desde cuando plantearon un Gobierno de coalición antes de la elección”, lanzó una fuente libertaria cercana al conflicto.
Milei, bajo presión para ordenar la crisis
En distintos sectores del Gobierno crece la percepción de que solo una intervención directa de Javier Milei podría contener el deterioro interno.
Sin embargo, el mandatario mantiene hasta ahora la decisión de no involucrarse públicamente en la disputa entre sus principales operadores políticos.
La situación genera preocupación adicional porque la crisis interna coincide con un momento de desgaste político para la administración nacional, atravesada por:
- el impacto judicial del caso Adorni,
- la pérdida de capital político,
- la persistencia de reclamos económicos,
- y las dificultades para capitalizar los indicadores positivos de inflación.
Aunque el Gobierno logró exhibir recientemente una desaceleración inflacionaria, dentro del oficialismo admiten que la interna permanente está opacando cualquier intento de consolidar una narrativa de estabilidad política y económica.


Milei participará en Córdoba de ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos y profundiza su agenda de política exterior
Nacionales
Jorge Macri endureció su discurso contra Kicillof: “Vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno”
Nacionales

Milei redobló su ofensiva política contra la oposición y los medios durante un foro económico en Buenos Aires
Nacionales







