La Gran Avenida avanza en Neuquén y se perfila como eje central de la transformación urbana
La ciudad de Neuquén avanza en una de sus obras de infraestructura más ambiciosas de las últimas décadas. El intendente Mariano Gaido y el gobernador Rolando Figueroa recorrieron los trabajos de la denominada Gran Avenida, un proyecto vial que apunta a reconfigurar la conectividad, mejorar la transitabilidad y resolver problemáticas estructurales históricas.
Durante la visita, ambos mandatarios coincidieron en destacar el carácter estratégico de la obra, que impactará de manera directa en la dinámica urbana de la capital provincial.
Una respuesta a problemas estructurales de larga data
El intendente Gaido subrayó que la intervención apunta a resolver conflictos históricos vinculados al drenaje y la circulación. “Es la obra más importante de la ciudad. Viene a resolver catástrofes que se vivieron en 2010 y 2014”, afirmó, en referencia a eventos climáticos que expusieron la vulnerabilidad de la infraestructura urbana.
En ese marco, detalló avances técnicos relevantes: instalación de sistemas pluviales, enterramiento de cañerías y logística de gran escala, con más de 500 camiones de conductos destinados a la obra.
Además, sostuvo que se trata de una intervención esperada por décadas: “Es una obra que la ciudad necesitaba hace 50 años”, remarcó, destacando el trabajo conjunto con el gobierno provincial.
Articulación institucional y cambio en la movilidad
Por su parte, el gobernador Figueroa valoró la coordinación entre Provincia y Municipio, clave para destrabar y ejecutar el proyecto. “Pudimos trabajar el convenio con Nación sobre la Ruta 22 y darle al municipio la posibilidad de llevar adelante esta obra”, explicó.
El mandatario también anticipó que la puesta en funcionamiento de la avenida implicará modificaciones sustanciales en la circulación urbana, lo que requerirá adaptación por parte de los usuarios. “El tránsito va a variar mucho”, advirtió.
Tecnología aplicada al tránsito
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la incorporación de tecnología en la gestión del tránsito. Figueroa confirmó que la nueva traza contará con sistemas de semaforización con inteligencia artificial, orientados a optimizar la fluidez vehicular y reducir tiempos de circulación.
Esta incorporación posiciona a la obra no solo como una solución de infraestructura, sino también como un paso hacia una gestión urbana más eficiente y moderna.
Impacto urbano y proyección futura
Más allá de la obra en sí, el intendente adelantó que en los próximos días se presentará un plan integral para mejorar accesos y reorganizar la movilidad en toda la ciudad, en línea con el nuevo esquema que impondrá la Gran Avenida.
En ese sentido, el proyecto se inscribe en una estrategia más amplia de desarrollo urbano que busca acompañar el crecimiento de la ciudad y responder a la creciente demanda de infraestructura.
Una obra que redefine la ciudad
La Gran Avenida no solo representa una intervención vial: se proyecta como un eje estructurante del crecimiento urbano de Neuquén, con impacto en la calidad de vida, la seguridad y la integración de distintos sectores.
“Va a ser orgullo de todos”, sintetizó Figueroa, en una definición que refleja la expectativa oficial sobre una obra que apunta a marcar un antes y un después en la capital provincial.








