Crisis en supermercados: caen las ventas, crecen los despidos y varias cadenas achican su presencia
La caída del consumo en la Argentina comienza a impactar con fuerza en uno de los sectores más sensibles del comercio: el de los supermercados. Grandes cadenas como Carrefour, ChangoMás, La Anónima y Libertad atraviesan un escenario complejo marcado por ventas en retroceso, aumento de costos operativos y ajustes en sus estructuras laborales.
El deterioro del consumo masivo, que acumula varios meses de retracción, obligó a estas empresas a aplicar medidas de reducción de personal, suspensiones y cierres de sucursales, especialmente en el interior del país.
Ajustes y despidos en distintas provincias
Uno de los casos más recientes es el de ChangoMás, cadena controlada por el Grupo de Narváez tras adquirir los activos de Walmart en la Argentina en 2020. La firma comenzó a recortar personal en provincias como La Pampa y San Juan.
En la capital sanjuanina, el Sindicato de Empleados de Comercio confirmó el despido de once trabajadores en distintas sucursales de la cadena. Según explicó la dirigencia gremial, la empresa aplicó el criterio previsto por la legislación laboral, desvinculando a los empleados con menor antigüedad o que se encontraban en período de prueba.
Situaciones similares se registraron en Santa Rosa, donde también hubo recortes de personal. Allí, el ajuste coincidió con medidas adoptadas por otras grandes cadenas que operan en la región.
En el caso de Carrefour, el supermercado mayorista ubicado sobre la avenida Spinetto inició un proceso de reducción de su estructura laboral. La empresa había comenzado a operar con una planta de 117 trabajadores y busca reducirla a entre 60 y 70 empleados.
La Anónima reconoce caída de ventas
El panorama tampoco es alentador para La Anónima, una de las cadenas más fuertes en la Patagonia. De acuerdo con datos citados por el gremio mercantil, las ventas en Santa Rosa registraron una caída cercana al 25% en unidades vendidas entre productos básicos como carne y lácteos.
Esa retracción obligó a la compañía a reducir su plantilla en 56 puestos de trabajo entre 2024 y fines de 2025.
La situación fue reconocida públicamente por Nicolás Braun, gerente general de la empresa, quien señaló que el negocio supermercadista atraviesa un momento extremadamente complejo.
Según explicó, la rentabilidad del sector se encuentra en niveles muy bajos si se compara con otros países de la región como Uruguay, Chile, Brasil o México.
Libertad y Vea también reducen operaciones
Otra de las cadenas afectadas es Libertad, que en Misiones recortó cerca de 100 empleos y atraviesa un proceso de reestructuración de su red comercial.
El hipermercado de Posadas, que durante años fue un polo de consumo regional, hoy opera con menor movimiento de clientes y menor cantidad de trabajadores. La planta actual ronda los 120 empleados, aunque se estima que podría reducirse a entre 60 y 70 en el marco de un nuevo modelo operativo.
La situación también impacta en el grupo chileno Cencosud, propietario de las cadenas Vea y Easy en la Argentina.
Durante los últimos meses, la compañía cerró sucursales de Vea en distintas ciudades bonaerenses como Castelar, Moreno, San Pedro y La Plata, además de aplicar despidos en Luján, Bahía Blanca, Catamarca, San Juan, Mendoza y Tucumán.
Incluso en San Juan dejó de operar un tradicional patio de comidas dentro de uno de sus supermercados, decisión que implicó la pérdida de unos 20 puestos de trabajo directos.
Un sector en alerta
El retroceso del consumo, la competencia del comercio informal y el avance de plataformas digitales de venta son factores que, según analistas del sector, están reconfigurando el mapa del comercio minorista en la Argentina.
En este contexto, las grandes cadenas buscan reducir costos para sostener su operación en un mercado cada vez más competitivo y con márgenes de rentabilidad cada vez más estrechos.








