En un mensaje de fuerte tono político e ideológico, el presidente Javier Milei inauguró este domingo el 144° período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso centrado en la defensa del programa económico, la profundización de las reformas estructurales y una proyección estratégica para el desarrollo energético del país, con especial mención a Neuquén.
La Asamblea Legislativa comenzó a las 21 horas, con transmisión en cadena nacional, en un clima atravesado por tensiones internas dentro del oficialismo y negociaciones abiertas con bloques dialoguistas para garantizar gobernabilidad en la agenda parlamentaria que se viene.
Balance de gestión y reivindicación del ajuste
Milei abrió su intervención invitando a “pensar de dónde venimos y hacia dónde vamos”, al recordar que —según su diagnóstico— hace dos años la Argentina se encontraba “en estado terminal”, con un Banco Central “en quiebra” y una de las peores crisis de su historia.
El Presidente sostuvo que su administración logró revertir el déficit fiscal en el primer mes de gestión, eliminando un rojo equivalente al 5% del PBI. Atribuyó ese resultado al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y enfatizó que el ajuste “lo pagó la política”, no mediante aumentos impositivos sino con una reducción del gasto primario del Estado del 30% en términos reales.
En esa línea, reivindicó la recomposición patrimonial del Banco Central, la desaceleración inflacionaria y afirmó que durante su gobierno no aumentó el desempleo, incluso en un contexto de ampliación de la oferta laboral.
Reformas estructurales y agenda pendiente
El mandatario enumeró las principales iniciativas impulsadas en estos meses:
Reducción de impuestos.
Ley de “inocencia fiscal”.
Reforma de la ley penal juvenil bajo la consigna “el que las hace las paga”.
Ley de Modernización Laboral.
Refuerzo del marco normativo en Seguridad, incluyendo la Ley Antimafia, el Registro de Datos Genéticos y la Ley de Reiterancia.
Avances en privatizaciones contempladas en la Ley de Bases.
Implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Además, destacó la promulgación del acuerdo Mercosur–Unión Europea, al que definió como una señal clara de apertura comercial, y anticipó la profundización de vínculos económicos con Estados Unidos.
Milei también planteó la necesidad de reformar el sistema educativo, al considerar que las estadísticas actuales son “apabullantes”, y anunció inversiones en materia de defensa para adecuar al país a los nuevos escenarios geopolíticos.
Ética, valores y confrontación política
En uno de los tramos más ideológicos del discurso, el Presidente sostuvo que su gobierno se apoya en un “orden de mérito” basado en valores de Occidente: la filosofía griega, el derecho romano, el estoicismo y la tradición judeocristiana.
Afirmó que la “exterminación de regulaciones” constituye una forma de restaurar derechos y aseguró que la sociedad “se inoculó” el 26 de octubre de 2025, en referencia al respaldo electoral obtenido en los comicios legislativos.
En tono confrontativo, cuestionó a sectores de la oposición a los que calificó de “agentes del antiguo cambio” y “cavernícolas” por —según dijo— obstaculizar reformas estructurales en materia energética y productiva.
El eje energético y la proyección de Neuquén
En el tramo final del mensaje, Milei puso el foco en el sector energético como motor del crecimiento económico y pronosticó un escenario de expansión sostenida en exportaciones.
“Argentina está experimentando procesos virtuosos, principalmente en energía”, afirmó, para luego lanzar una definición que resonó con fuerza en el recinto: “El gran Neuquén en pocos años será otra de las metrópolis argentinas”.
La referencia apunta al impacto del desarrollo hidrocarburífero no convencional, con epicentro en la cuenca neuquina, y su potencial de inserción en el mercado energético global.
En ese marco, sostuvo que si no existieran obstáculos regulatorios impulsados por la oposición, la Cordillera “podría generar un millón de puestos de trabajo reales”, en una comparación implícita con el modelo de explotación minera y energética de Chile.
Un Congreso clave para el tramo final del mandato
Con un oficialismo que necesita acuerdos para avanzar en su agenda legislativa, el discurso funcionó como señal política hacia adentro y hacia afuera: ratificación del rumbo económico, profundización reformista y consolidación del eje energético-exportador como narrativa de futuro.
El desafío inmediato del Ejecutivo será transformar ese respaldo discursivo en mayorías parlamentarias efectivas que permitan sostener el programa en la segunda mitad del mandato.







