Tras su discurso ante la Asamblea Legislativa, el presidente Javier Milei reunirá este domingo a diputados y senadores libertarios en la Quinta de Olivos en un encuentro político con formato distendido pero objetivo claro: agradecer el respaldo legislativo y acelerar el tratamiento de las reformas pendientes.
Fuentes parlamentarias confirmaron que el asado funcionará como un gesto de cohesión interna en el inicio de un año legislativo que el oficialismo proyecta intenso. La consigna es avanzar “a todo ritmo” con la agenda parlamentaria, en línea con el paquete de transformaciones estructurales que la Casa Rosada impulsa para 2026.
Cubierto a cargo de cada legislador
Como ocurrió en convocatorias anteriores, cada legislador abonaría su propio cubierto. No se descarta la presencia de representantes con buen vínculo con el oficialismo, aunque el eje estará puesto en consolidar el núcleo libertario en ambas cámaras.
La utilización de la residencia presidencial como espacio político no es nueva. El 22 de diciembre pasado, Milei había convocado allí a su gabinete para realizar un balance de gestión y delinear el cronograma de reformas.
En aquella reunión participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, entre otras figuras clave del armado político oficialista.
Señal política en el arranque legislativo
El asado en Olivos combina liturgia política y mensaje interno: el Presidente busca fortalecer la disciplina parlamentaria y mantener alineado al bloque libertario para sostener la ofensiva reformista.
En un Congreso donde cada voto cuenta, el gesto apunta tanto a la cohesión como a la velocidad. La agenda libertaria no espera.







