
Neuquén apuesta a su producción: restaurantes tendrán beneficios fiscales por ofrecer vinos y aceites locales
RedacciónLa producción neuquina llegará con un nuevo incentivo a las mesas de los restaurantes de la capital. El intendente Mariano Gaido y el gobernador Rolando Figueroa presentaron “Carta Neuquina”, una política que establece una reducción del 50% en la licencia comercial para los establecimientos gastronómicos que adhieran al programa y ofrezcan exclusivamente vinos y aceites de oliva elaborados en la provincia.
La propuesta busca construir un circuito económico que conecte producción, gastronomía, comercio, turismo y empleo, con la mirada puesta en aumentar la presencia de productos neuquinos en el mercado local y fortalecer actividades que puedan ampliar la matriz económica provincial.
Actualmente, son 93 los establecimientos gastronómicos de la ciudad contemplados dentro de la propuesta.
“Venimos a potenciar las bodegas nuestras, el producto neuquino, los aceites y la generación de empleo neuquino”, sostuvo Gaido durante la presentación.
El intendente ubicó la iniciativa dentro de una política más amplia de reducción de la presión tributaria municipal y de estímulo a la actividad privada.
Una carta gastronómica con identidad neuquina
El programa pretende que quienes visiten Neuquén puedan encontrar en los restaurantes una oferta vinculada directamente con el territorio provincial.
Gaido planteó que la estrategia apunta a replicar experiencias de provincias que construyeron una fuerte identidad turística alrededor de su producción.
“Como sucede en Mendoza o en Salta, cuando llegás a Neuquén no tengas dudas de que la mejor calidad del país en vino y aceite la tenemos nosotros, y eso se va a mostrar en las cartas de los restaurantes”, afirmó.
El objetivo no se limita a aumentar las ventas de bodegas y productores olivícolas. La intención oficial es que esos productos funcionen además como embajadores de la identidad neuquina, generando una conexión entre el visitante, la gastronomía y los establecimientos donde se elaboran.
En esa línea, el intendente aseguró: “Los vinos y aceites de Neuquén son los mejores del país y del mundo, y estamos orgullosos de eso”, y agregó que “apoyar al comercio neuquino es nuestra prioridad”.
La reducción impositiva como herramienta de desarrollo
“Carta Neuquina” forma parte de un paquete de medidas que el municipio presenta como una estrategia para reducir costos de instalación y funcionamiento para el sector privado.
Gaido destacó que la ciudad otorgó un año de licencia comercial gratuita para quienes abren un nuevo establecimiento, implementó diez meses de exención de patentamiento para determinados vehículos adquiridos en concesionarias locales y eliminó 57 tasas municipales.
“La Municipalidad de Neuquén es número uno bajando impuestos, porque claramente hemos desarrollado una política pública que tiene que ver con potenciar el sector privado”, afirmó.
Desde el Ejecutivo municipal sostienen que el nuevo beneficio debe leerse como parte de un modelo de gestión que busca utilizar las herramientas tributarias para orientar determinadas decisiones económicas.
Figueroa: “Tenemos que construir el durante Vaca Muerta”
El gobernador Rolando Figueroa vinculó la iniciativa con uno de los principales desafíos económicos que enfrenta Neuquén: aprovechar el ciclo de expansión de Vaca Muerta para construir actividades productivas capaces de sostenerse en el tiempo.
“Tenemos que construir el durante Vaca Muerta”, sostuvo el mandatario, al advertir que el actual escenario de producción hidrocarburífera no debe ser interpretado como una garantía permanente de crecimiento.
Figueroa planteó que la Provincia debe prepararse para un escenario futuro en el que la demanda internacional de petróleo y gas pueda modificarse y, por ese motivo, parte de la renta generada por los hidrocarburos debe transformarse en nuevas capacidades económicas.
La estrategia oficial incluye el fortalecimiento de la producción agropecuaria, el turismo, nuevas fuentes de energía, la ampliación de las áreas bajo riego y las políticas de protección ambiental.
En ese marco, el gobernador mencionó el denominado Corredor del Viento, mediante el cual se proyecta incorporar cerca de 50.000 hectáreas productivas, además de avanzar en áreas agrícolas y ganaderas en Cutral Co, Plaza Huincul y la zona vinculada a Vaca Muerta.
La premisa es transformar los ingresos extraordinarios de la actividad hidrocarburífera en infraestructura, inversión y nuevas cadenas productivas.
El desafío de diversificar la economía
Figueroa también puso el foco en la protección de las tierras fiscales y productivas y en la necesidad de evitar que el crecimiento asociado al petróleo y al gas genere una economía excesivamente dependiente de un solo sector.
La propuesta, según explicó, tendrá además una dimensión institucional. “Van a formar parte del nuevo Pacto de Gobernanza”, anticipó en referencia a este tipo de políticas.
El gobernador explicó que el acuerdo incluirá compromisos vinculados con el desarrollo de parques industriales, nuevas zonas bajo riego y mecanismos para que los municipios que adhieran prioricen productos neuquinos en sus comercios y espacios de comercialización.
Así, “Carta Neuquina” busca convertirse en algo más que un beneficio fiscal: un mecanismo para ampliar el mercado interno de los productos elaborados en la provincia.
El municipio plantea un paquete integral de incentivos
La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, destacó que Neuquén reúne condiciones favorables para el crecimiento de las industrias vitivinícola y olivícola y vinculó el programa con la generación de inversiones y puestos de trabajo.
“Nuestra provincia tiene condiciones óptimas para el desarrollo vitivinícola y olivícola generando inversión y puestos de trabajo”, señaló.
Pasqualini explicó que la meta es que los 93 establecimientos gastronómicos de la capital incorporen vinos de bodegas neuquinas y dispongan de aceites de oliva producidos en la provincia.
La funcionaria remarcó que el incentivo no constituye una medida aislada, sino que forma parte de un esquema más amplio de políticas municipales.
Entre ellas mencionó el año de exención de licencia comercial para nuevos comercios, los diez meses de beneficio en patentamiento, el Botón de Descuento Neuquino y el acompañamiento tributario de hasta diez años previsto para empresas neuquinas vinculadas con el futuro Parque Industrial Capital.
“Esta no es una medida aislada, sino parte de un modelo de gestión con políticas públicas claras”, afirmó.
Productores y empresarios respaldaron la propuesta
La iniciativa recibió el respaldo de representantes de distintos sectores vinculados con la producción, la gastronomía y el turismo.
Roberto Schroeder, director de Bodega Familia Schroeder, valoró el programa por su potencial para profundizar la diversificación económica y generar una mayor articulación entre vitivinicultura, gastronomía y turismo.
Desde la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica, Octavio Ramírez destacó especialmente el impacto que podría tener la medida sobre las bodegas y productores olivícolas.
“Es un reconocimiento a las bodegas que han luchado durante tantos años”, expresó.
En relación con el aceite de oliva, señaló que Neuquén cuenta con una materia prima de alta calidad que todavía no tiene el nivel de difusión que merece.
Ramírez también consideró que el beneficio representa “una mano grande en una situación económica complicada para la gastronomía y la hotelería” y anticipó que la iniciativa tendrá una recepción favorable.
El dirigente vinculó además la propuesta directamente con el turismo: “Todo lo que sea impulsar el turismo, porque esto es turismo”, sostuvo.
Y sintetizó una de las ideas que atraviesa el programa: “Neuquén no es solo Vaca Muerta”.
Identidad y producción: el otro desafío
Desde Bodegas Malma, Julio Viola (h) consideró que “Carta Neuquina” puede contribuir a reforzar la identidad productiva de la provincia.
Destacó la diversidad de elaboraciones neuquinas, entre ellas carnes, mieles, aceites y vinos, y planteó que existe una oportunidad para consolidar un mayor sentido de pertenencia alrededor de esos productos.
“Es muy importante generar ese orgullo y ese arraigo que Neuquén genera en todas las personas”, afirmó.
Viola recordó que la vitivinicultura neuquina tiene aproximadamente 25 años de trayectoria, por lo que todavía se encuentra en una etapa relativamente joven frente a otras regiones productoras. Sin embargo, consideró que la cantidad de bodegas existentes permite acompañar el crecimiento de la demanda gastronómica.
Desde Eternum Aceites, Romina Alessi también valoró la propuesta como un incentivo para productos de alta calidad elaborados en la región.
El desarrollo olivícola neuquino, recordó, es más reciente y comenzó a tomar forma entre 2009 y 2010.
“Me parece bueno el arraigo y este incentivo por parte del gobierno para los gastronómicos”, sostuvo.
Del producto terminado al territorio
La guía y sommelier de Praderas Neuquinas, Sol Lovera, puso el acento en una dimensión diferente del programa: la posibilidad de que el consumidor conozca no solamente el producto terminado, sino también el proceso productivo que existe detrás.
“Nosotros siempre vemos el producto finalizado arriba de una mesa, pero lo que conlleva atrás es mucho más importante”, señaló.
Lovera destacó los procesos artesanales, el cuidado de los recursos naturales y las características particulares del suelo y el clima neuquinos como elementos que aportan identidad a las producciones.
En ese sentido, sostuvo que esos factores le imprimen a los productos “un sello y una impronta” propios.
También remarcó que facilitar el conocimiento de las etiquetas y promover las visitas a establecimientos productivos puede generar beneficios tanto para quienes producen como para los turistas y consumidores.
Una apuesta a convertir producción en identidad
“Carta Neuquina” coloca a la gastronomía en el centro de una estrategia que busca que el crecimiento económico de la provincia no quede concentrado exclusivamente en los hidrocarburos.
El desafío es convertir la producción local en consumo, turismo, empleo e identidad, utilizando incentivos fiscales para modificar decisiones comerciales y ampliar el mercado para los productores neuquinos.
La apuesta política detrás del programa queda sintetizada en una definición que atraviesa el discurso provincial: aprovechar Vaca Muerta no solamente para producir hidrocarburos, sino para construir la economía que continuará cuando ese ciclo cambie.
Porque una provincia que produce petróleo también puede construir una marca propia alrededor de sus vinos, sus aceites, su gastronomía y su territorio.


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