23 años sin Sergio Avalos

A más de dos décadas de la desaparición de Sergio Ávalos, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) vuelve a convertirse en escenario de memoria, reflexión y reclamo. Este martes se realizará una charla abierta en la Facultad de Economía y Administración para recordar al estudiante desaparecido el 14 de junio de 2003 y renovar el pedido de verdad y justicia en una de las causas más emblemáticas de la historia reciente de Neuquén.
La actividad se desarrollará este martes 16 de junio a las 18 horas en el aula 42 de la casa de estudios donde Sergio cursaba el primer año de la carrera de Contador Público antes de desaparecer en circunstancias que aún hoy permanecen sin una respuesta definitiva.
Veintitrés años después, el caso continúa siendo un símbolo de la lucha contra la impunidad y una de las mayores deudas pendientes del sistema judicial argentino en democracia.
Un estudiante que se convirtió en bandera de una lucha colectiva
Sergio Ávalos era oriundo de Picún Leufú y residía en las instalaciones universitarias mientras desarrollaba sus estudios en Neuquén. Fue visto por última vez durante la madrugada del 14 de junio de 2003 en el boliche Las Palmas, un hecho que dio origen a una extensa investigación que involucra a policías, empresarios y ex militares.
Desde entonces, su nombre trascendió el ámbito familiar para convertirse en una referencia permanente dentro de las luchas por los derechos humanos en la región.
Actualmente, las residencias universitarias donde vivió llevan su nombre y distintos espacios de la UNCo conservan murales y expresiones artísticas que mantienen vigente su memoria.
La memoria como política institucional
La convocatoria forma parte del denominado “Mes de la Memoria”, una agenda impulsada por la Universidad Nacional del Comahue durante junio y que reúne actividades vinculadas a la defensa de los derechos humanos, la memoria histórica y el reclamo de justicia.
Desde la institución remarcaron que este período recuerda tanto a los estudiantes desaparecidos durante la última dictadura militar como a Sergio Ávalos, cuya desaparición ocurrió en plena democracia.
En ese marco, recientemente fue inaugurado un mural con el pañuelo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la Biblioteca Central de la universidad. En el mismo edificio también se encuentra una de las intervenciones artísticas dedicadas a Sergio, ubicada en uno de los accesos principales.
La intención es clara: que la memoria no quede atrapada en los aniversarios, sino que permanezca presente en las aulas, en los espacios públicos y en las nuevas generaciones que transitan la universidad.
Una causa judicial que atraviesa una etapa decisiva
El aniversario encuentra a la investigación en un momento considerado clave por la querella y por la propia familia Ávalos.
En los últimos años, la Universidad Nacional del Comahue se incorporó formalmente a la causa como amicus curiae, una figura jurídica que permite aportar elementos y argumentos de interés público al proceso judicial.
Paralelamente, la investigación avanzó en la Justicia Federal y logró consolidar la calificación de desaparición forzada de persona, un delito de extrema gravedad que no prescribe.
La causa cuenta actualmente con imputados y se encuentra cada vez más cerca de una instancia de juicio oral, considerada fundamental para determinar responsabilidades y esclarecer definitivamente los hechos.
Además, recientemente se abrió una línea de investigación destinada a determinar qué actuaciones realizó la Justicia provincial durante el tiempo en que el expediente estuvo bajo su órbita y cuáles fueron las posibles irregularidades que habrían condicionado el avance de la búsqueda.
Las denuncias por encubrimiento y las responsabilidades pendientes
Para la querella, la reconstrucción de los hechos permitió avanzar sobre una hipótesis que durante años fue desestimada.
El abogado de la familia, Sergio Heredia, sostuvo que la desaparición de Sergio podría haberse esclarecido en los primeros días de investigación si no hubieran existido obstáculos y maniobras de encubrimiento.
“La desaparición de Sergio debería haber sido resuelta en días”, afirmó el letrado, al cuestionar las primeras versiones que indicaban que el estudiante había abandonado el boliche por sus propios medios.
Según explicó, las medidas probatorias desarrolladas durante los últimos años permitieron reconstruir que Sergio permaneció dentro del local bailable antes de desaparecer.
En ese contexto, Heredia aseguró que actualmente existen investigaciones dirigidas a determinar posibles responsabilidades institucionales.
“Hoy se está investigando a fiscales provinciales y policías provinciales por un encubrimiento”, señaló.
La querella sostiene que durante años existió una estructura de protección que dificultó el esclarecimiento del caso y retrasó el avance de la investigación.
La lucha de una familia que nunca abandonó el reclamo
Detrás de cada avance judicial persiste una historia marcada por la perseverancia y la búsqueda incansable de respuestas.
Asunción Ávalos, padre de Sergio, continúa encabezando el reclamo a sus más de 90 años, acompañado por Mercedes Ávalos y el resto de la familia.
Su lucha se ha transformado en una referencia para organismos de derechos humanos, movimientos sociales y amplios sectores de la comunidad neuquina que año tras año acompañan el pedido de justicia.
Heredia destacó que uno de los principales objetivos es que la familia pueda finalmente acceder a una verdad judicial.
“Estamos trabajando con mucha esperanza para que Asunción tenga paz y tranquilidad”, expresó.
Una ausencia que sigue exigiendo respuestas
A 23 años de la desaparición de Sergio Ávalos, la causa judicial avanza, pero las preguntas centrales permanecen abiertas.
¿Qué ocurrió aquella madrugada dentro del boliche Las Palmas? ¿Quiénes participaron? ¿Quiénes encubrieron? ¿Por qué la investigación tardó tantos años en avanzar?
Son interrogantes que siguen esperando respuestas y que mantienen vigente un reclamo que atraviesa generaciones.
Mientras la Justicia Federal se aproxima a una etapa decisiva, la Universidad Nacional del Comahue vuelve a reafirmar un mensaje que se sostiene desde hace más de dos décadas:
Sin memoria no hay verdad. Sin verdad no hay justicia. Y sin justicia, la desaparición de Sergio Ávalos seguirá siendo una herida abierta para toda la sociedad neuquina.









