Más de 6.000 neuquinos ya votaron para definir el nombre de la Gran Avenida impulsada por comerciantes y vecinos
La discusión sobre el futuro nombre de la denominada Gran Avenida de Neuquén se transformó en un inédito ejercicio de participación ciudadana que, en menos de un día desde su lanzamiento, logró movilizar a más de 6.000 personas.
Detrás de la convocatoria no hubo una decisión unilateral del Estado municipal, sino una iniciativa impulsada por los propios comerciantes, empresarios y frentistas que desarrollan sus actividades a lo largo del corredor vial que actualmente atraviesa una profunda transformación urbana.
La propuesta fue formalmente presentada ante el municipio mediante una solicitud escrita en la que los actores económicos y sociales del sector plantearon la necesidad de abrir un espacio de debate colectivo para definir la identidad de una obra que marcará un antes y un después en la estructura vial de la ciudad.
Una propuesta nacida desde la comunidad
Quienes impulsaron la iniciativa sostuvieron que la nueva avenida representa mucho más que una obra de infraestructura y consideraron que su denominación debía surgir del consenso ciudadano.
“Creemos que es una oportunidad hermosa para construir comunidad. Queremos que tanto los frentistas del sector como los comerciantes, empresarios y vecinos de todos los barrios podamos proponer ideas, debatir y elegir democráticamente una denominación que nos represente y refleje la identidad neuquina”, expresaron los impulsores de la propuesta.
Además, remarcaron un concepto que terminó convirtiéndose en el eje central del proceso participativo:
“Las mejores obras son las que se piensan y se deciden en conjunto”.
A partir de este planteo, la Municipalidad de Neuquén decidió acompañar la iniciativa y puso en marcha una plataforma digital destinada a garantizar la participación abierta de toda la ciudadanía.

Un proceso participativo impulsado por el Ejecutivo municipal
La secretaria de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, Luciana De Giovanetti, explicó que la propuesta presentada por el sector privado derivó en la organización de un mecanismo institucional de participación promovido por el Ejecutivo municipal.
"A partir del pedido realizado por los comerciantes y empresarios del sector, se organizó desde el Ejecutivo, por instrucción del intendente, un proceso participativo para que los vecinos puedan elegir el nombre de la Gran Avenida", señaló la funcionaria.
Asimismo, destacó el alto nivel de adhesión registrado durante las primeras horas de funcionamiento del sistema.
"La concurrencia es realmente muy importante. Prácticamente llevamos un día de votación y la participación ha sido masiva", afirmó.
Según explicó, uno de los factores que favoreció la convocatoria fue la simplicidad del mecanismo implementado.
"El hecho de que sea un sistema accesible, digital y que no requiera registraciones complejas permite que el proceso sea verdaderamente amplio e inclusivo", indicó De Giovanetti.
Cómo funciona la votación
El sistema habilitado por la Municipalidad permite a los ciudadanos elegir entre diez nombres previamente propuestos por comerciantes y empresarios frentistas de la futura avenida.
Además, la plataforma incorpora una instancia adicional de participación mediante la cual cualquier vecino puede sugerir una nueva denominación si considera que ninguna de las alternativas disponibles refleja adecuadamente la identidad del lugar.
El proceso está abierto a personas mayores de 16 años que posean domicilio registrado en la ciudad de Neuquén.
Para validar el sufragio digital, los participantes deben ingresar su Documento Nacional de Identidad, edad y código postal.
El sistema fue diseñado para impedir automáticamente la duplicación de votos, garantizando que cada ciudadano pueda emitir una única elección.
Una condición excluyente: sin nombres de figuras políticas
Uno de los aspectos más destacados del reglamento establecido para la selección de propuestas es la prohibición expresa de utilizar nombres vinculados a dirigentes políticos nacionales o internacionales.
La restricción busca evitar controversias partidarias y orientar la elección hacia conceptos, valores, referencias geográficas o elementos identitarios que representen a la comunidad neuquina en su conjunto.
La nueva denominación no modificará las direcciones actuales
Desde el municipio aclararon que la futura designación de la Gran Avenida no alterará las nomenclaturas vigentes de las calles colectoras que integran el corredor urbano.
De esta manera, arterias como Planas, Lastra, Félix San Martín y Perticone conservarán sus nombres actuales.
La decisión apunta a evitar que comerciantes, empresas y vecinos deban realizar modificaciones en documentación legal, habilitaciones comerciales, registros administrativos o trámites vinculados a sus domicilios.
El nombre ganador deberá ser aprobado por ordenanza
La votación permanecerá abierta hasta el próximo 30 de junio.
Una vez concluido el proceso participativo, la Junta Electoral Municipal procederá a realizar la validación y tabulación de los registros digitales para determinar cuál fue la propuesta más respaldada por los vecinos.
Posteriormente, el Poder Ejecutivo enviará al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza que oficializará la denominación elegida por la ciudadanía.
Mucho más que un nombre: la obra vial más ambiciosa de la historia reciente de Neuquén
La elección del nombre constituye apenas una de las dimensiones simbólicas de un proyecto urbano de gran escala que transformará la conectividad interna de la ciudad.
La denominada Gran Avenida forma parte de una intervención de alta complejidad técnica que contempla la modernización integral de la infraestructura existente, incluyendo sistemas pluviales, renovación de redes de servicios y mejoras estructurales destinadas a optimizar la circulación y el desarrollo urbano.
Desde la administración municipal destacan que la totalidad de la obra se financia con recursos propios, en el marco de una política que busca convertir el equilibrio fiscal y el superávit presupuestario en inversiones concretas para la ciudad.
La masiva participación ciudadana registrada durante las primeras horas de votación refleja que el interés por la transformación de este corredor estratégico trasciende la infraestructura y se proyecta hacia un debate más amplio sobre la identidad urbana y el futuro de Neuquén.







