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Realizan la primera crioablación pediátrica de la región

El procedimiento cardiovascular de alta complejidad fue realizado en el Castro Rendón y posiciona al sistema sanitario neuquino como referencia regional en tratamientos avanzados de arritmias infantiles.
Salud NeuquénRedacciónRedacción

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El sistema público de salud de Neuquén concretó un nuevo avance médico de alto impacto regional. Profesionales del Hospital Provincial Neuquén (HPN) realizaron por primera vez una crioablación pediátrica, un procedimiento cardiovascular de extrema complejidad que hasta ahora obligaba a derivar pacientes a centros especializados fuera de la Patagonia.

Con esta intervención, el hospital Castro Rendón se convirtió en el único centro de toda la región patagónica tanto en el ámbito público como privado que dispone de esta tecnología aplicada a cardiología infantil.

La intervención fue encabezada por el doctor Guido Salvi, cardiólogo infantil y especialista en electrofisiología pediátrica del HPN, junto a un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de distintas áreas críticas. El procedimiento contó además con el acompañamiento del especialista José Manuel Moltedo, referente nacional en electrofisiología, quien participó como proctor técnico.

El paciente intervenido presentaba síndrome de Wolff-Parkinson-White, una patología congénita que genera conexiones eléctricas anormales en el corazón y puede provocar episodios severos de arritmia y taquicardia.

Según explicaron los especialistas, el caso implicaba un riesgo elevado debido a que el foco eléctrico anormal se encontraba muy próximo al sistema de conducción cardíaco normal.

“En estos casos, utilizar radiofrecuencia tradicional puede generar daños irreversibles y obligar a colocar un marcapasos, algo especialmente delicado en pacientes pediátricos”, explicó Moltedo.

Una tecnología que reduce riesgos y evita derivaciones

A diferencia de los métodos tradicionales, la crioablación utiliza frío extremo para producir lesiones controladas sobre el tejido cardíaco afectado. La principal ventaja es que permite una etapa reversible inicial antes de generar una lesión definitiva, aumentando significativamente los márgenes de seguridad durante la intervención.

“El frío se focaliza mejor y disminuye el riesgo de afectar estructuras sanas. En pediatría, preservar intacto el sistema de conducción cardíaco es determinante para la calidad de vida futura del paciente”, sostuvo Salvi.

La incorporación de esta tecnología representa además un cambio estructural para la salud pública neuquina. Hasta ahora, niños y adolescentes que requerían procedimientos de este nivel debían ser trasladados a centros especializados de Buenos Aires u otras provincias, con el impacto económico, emocional y sanitario que eso implicaba para las familias.

Con esta nueva capacidad instalada, el Hospital Provincial Neuquén no solo amplía su nivel de resolución médica, sino que también fortalece el desarrollo profesional de sus equipos y consolida un esquema sanitario regional con mayor autonomía tecnológica.

Tras la intervención, el paciente permaneció internado en terapia intensiva pediátrica para monitoreo cardiovascular y evolucionó favorablemente.

En el procedimiento participaron equipos de cardiología infantil, pediatría, terapia intensiva pediátrica, anestesia, enfermería, técnicos especializados y personal vinculado al funcionamiento del equipamiento de alta complejidad.

Un crecimiento sostenido en cardiología infantil

La primera crioablación pediátrica forma parte de un proceso de expansión y especialización que el HPN viene desarrollando desde hace años en el área de cardiología infantil y electrofisiología pediátrica.

El hospital ya había realizado anteriormente la primera ablación cardíaca pediátrica dentro del sistema público provincial, un antecedente que marcó un punto de inflexión para la atención cardiovascular infantil en Neuquén.

Posteriormente, incorporó procedimientos con tecnología de mapeo tridimensional (3D), una herramienta que permitió aumentar la precisión diagnóstica y la seguridad quirúrgica en intervenciones complejas.

Ese crecimiento técnico posibilitó que múltiples casos de alta complejidad comenzaran a resolverse dentro de la provincia, fortaleciendo el trabajo interdisciplinario y evitando derivaciones permanentes hacia centros externos.

La llegada de la tecnología de crioablación representa ahora un nuevo salto de calidad para el sistema sanitario neuquino y posiciona al Castro Rendón como uno de los centros públicos más avanzados de la Patagonia en cardiología infantil de alta complejidad.

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