La preocupación de EE.UU. por las bases de China en Argentina llegó a la tapa del New York Times
Washington profundiza su ofensiva diplomática contra la expansión china en Argentina
La creciente presencia de China en proyectos espaciales instalados en territorio argentino volvió a quedar en el centro de la tensión geopolítica global luego de que el diario The New York Times dedicara la portada principal de su edición dominical a la disputa estratégica entre Beijing y Washington en Sudamérica.
Bajo el título “La rivalidad entre Estados Unidos y China alcanza los cielos de Sudamérica”, el influyente medio estadounidense describió la profunda preocupación que existe dentro de la Casa Blanca por el avance de infraestructura tecnológica china en Argentina, particularmente en torno a la estación espacial ubicada en Bajada del Agrio, en la provincia de Neuquén, y el gigantesco radiotelescopio actualmente paralizado en San Juan.
La publicación sostiene que ambos proyectos forman parte de una competencia cada vez más intensa por el control tecnológico, científico y estratégico del espacio, en un contexto internacional atravesado por la disputa de poder entre las dos principales potencias mundiales.
“Las estrellas sobre Sudamérica se han convertido en puntos álgidos de una lucha geopolítica”, remarcó el periódico estadounidense.
La estación china en Neuquén vuelve al centro del debate internacional
El artículo recordó que la base espacial china instalada en territorio neuquino comenzó a operar en 2015 y fue presentada oficialmente por Beijing como una estación destinada al seguimiento de misiones de espacio profundo.
Sin embargo, sectores estratégicos de Estados Unidos sostienen desde hace años sospechas sobre un eventual uso dual —civil y militar— de la infraestructura tecnológica operada por China en la Patagonia argentina.
La estación, emplazada en cercanías de Bajada del Agrio, cuenta con una gigantesca antena de aproximadamente 450 toneladas y fue construida bajo un acuerdo bilateral que cedió el uso del terreno a China por un plazo de 50 años.
Para los sectores más duros de Washington, la base neuquina representa un símbolo concreto de la expansión geopolítica china en América Latina.
El informe del periódico estadounidense señala que funcionarios norteamericanos consideran que la ubicación estratégica de las instalaciones argentinas le permite a Beijing acceder a una franja del firmamento inaccesible desde territorio chino, ampliando así sus capacidades de observación y seguimiento satelital.
El radiotelescopio de San Juan y la presión diplomática estadounidense
La publicación también profundizó sobre el caso del radiotelescopio chino construido en el observatorio Cesco, en San Juan, cuya obra permanece frenada luego de que autoridades argentinas retuvieran piezas clave del proyecto en la Aduana durante varios meses.
Según el informe, funcionarios estadounidenses presionaron reiteradamente a distintos gobiernos argentinos para limitar la expansión tecnológica china en el país, argumentando posibles riesgos vinculados a inteligencia satelital y aplicaciones militares.
Estados Unidos teme que la infraestructura espacial china pueda utilizarse para rastrear satélites norteamericanos y fortalecer capacidades estratégicas de Beijing.
La nota asegura que las gestiones diplomáticas comenzaron durante la administración de Joe Biden y continuaron luego con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
El periódico detalló que altos funcionarios de seguridad nacional estadounidenses mantuvieron contactos con el expresidente argentino Alberto Fernández para transmitir preocupación por los proyectos chinos en Argentina, especialmente por la base neuquina y el telescopio sanjuanino.
La Doctrina Monroe y la nueva disputa por América Latina
El artículo plantea que la actual administración estadounidense impulsa una reinterpretación moderna de la histórica Doctrina Monroe, con el objetivo de contener la creciente influencia económica, tecnológica y científica de China en el hemisferio occidental.
Washington considera que América Latina volvió a convertirse en un territorio clave dentro de la disputa global con Beijing.
En ese marco, la publicación recordó que China se consolidó en los últimos años como uno de los principales socios comerciales de numerosos países latinoamericanos, incluyendo Argentina, mientras expande simultáneamente vínculos científicos, energéticos y de infraestructura.
También se mencionó que Chile frenó recientemente otro proyecto astronómico chino en el desierto de Atacama tras presiones diplomáticas estadounidenses, configurando un patrón regional de disputa por instalaciones espaciales y tecnológicas.
El rol de Milei y el nuevo equilibrio diplomático
La publicación contextualizó además el nuevo escenario político argentino bajo la presidencia de Javier Milei, señalando el fuerte alineamiento diplomático del mandatario con Estados Unidos y su vínculo político con Donald Trump.
El informe recordó que durante la campaña presidencial, Javier Milei mantuvo un discurso extremadamente crítico hacia China, aunque posteriormente moderó su postura una vez llegado al gobierno.
En paralelo, el periódico destacó el respaldo financiero otorgado por Estados Unidos a la Argentina y los nuevos acuerdos bilaterales que incluirían cláusulas orientadas a limitar la cooperación espacial con Beijing.
China rechaza las acusaciones y denuncia “hegemonismo”
Frente a las sospechas impulsadas desde Washington, la Embajada china en Buenos Aires rechazó las acusaciones y defendió el carácter científico y civil de los proyectos.
China acusó a Estados Unidos de utilizar argumentos geopolíticos para frenar el desarrollo científico y tecnológico chino en América Latina.
Según reprodujo el medio estadounidense, diplomáticos chinos calificaron las objeciones norteamericanas como “ridículas y lamentables”, al tiempo que denunciaron intentos de “hegemonismo” por parte de Washington.
La nota concluye describiendo el estado actual del radiotelescopio de San Juan, con estructuras metálicas detenidas, instalaciones vacías y equipamiento inmovilizado, como una imagen simbólica de la creciente confrontación internacional por el control tecnológico y estratégico del espacio.
La disputa entre Estados Unidos y China ya no se limita al comercio o la tecnología: ahora también atraviesa el territorio argentino y redefine el mapa geopolítico de Sudamérica.








