En el marco de una política de control urbano orientada a garantizar la convivencia ciudadana, el municipio de Zapala intensificó los operativos contra la circulación de motovehículos con sistemas de escape modificados. Como resultado de un procedimiento nocturno realizado el viernes 27 de marzo, se concretó el secuestro de siete unidades y la labranza de múltiples actas contravencionales.
El operativo fue ejecutado de manera conjunta entre la Fiscalía Municipal y la Policía de la Provincia, en una intervención coordinada que apunta a reforzar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de ruidos molestos.
Desde el Ejecutivo local se remarcó la vigencia de la Ordenanza N° 2158, que prohíbe expresamente la circulación de vehículos con alteraciones en el sistema de escape. La normativa establece un esquema sancionatorio riguroso que incluye multas de alto impacto económico —que pueden oscilar entre $2.339.146 y $7.017.439 en casos de reincidencia—, además del secuestro del rodado y la destrucción del elemento modificado.
Estas medidas se inscriben en una estrategia sostenida de control que busca reducir la contaminación sonora en el espacio público y garantizar condiciones mínimas de descanso para la población. La problemática de los escapes adulterados se ha consolidado como uno de los principales focos de conflicto urbano, especialmente en horarios nocturnos.
El intendente Carlos Koopmann ratificó la línea de acción de la gestión al sostener que “cuidar la tranquilidad de los vecinos es una prioridad”, y subrayó la necesidad de respetar las normas de convivencia como base del orden comunitario.
Desde el municipio anticiparon que los controles continuarán de manera periódica y en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de desalentar conductas infractoras y consolidar un esquema de regulación más estricto en el uso del espacio público.







