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Récord: el Castro Rendón realizó 34 trasplantes renales en 2025

Salud NeuquénRedacciónRedacción

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El Castro Rendón consolida su liderazgo en salud pública con un récord histórico de trasplantes renales
El Hospital Provincial Neuquén (HPN) “Dr. Eduardo Castro Rendón” cerró el año 2025 con un récord anual de trasplantes renales, al concretar 34 procedimientos, superando los 32 realizados en 2024 y reafirmando su rol como centro de referencia en medicina de alta complejidad en la Patagonia.

El último trasplante del año se realizó el viernes 26 de diciembre, coronando un período de crecimiento sostenido del programa que funciona desde 2017 y que ya acumula 134 trasplantes renales realizados en el sistema público neuquino.

“Son números que nos ponen muy contentos y, al mismo tiempo, nos desafían a seguir mejorando”, expresó el doctor Matías Melideo, jefe de la Unidad de Trasplante Renal del HPN, al destacar el esfuerzo colectivo que sostiene estos resultados.

Uno de los pilares centrales del crecimiento del programa es el fortalecimiento del sistema de procuración de órganos y la articulación con la red nacional coordinada por el INCUCAI, que durante 2025 alcanzó cifras históricas de donantes en todo el país. “Hay que remarcar el enorme trabajo de la procuración neuquina, que es clave para nuestra disponibilidad de órganos, y también el récord nacional logrado a través del INCUCAI”, subrayó Melideo.

El traslado oportuno de órganos desde distintos puntos del territorio nacional requiere una logística compleja, que involucra coordinación de vuelos, traslados terrestres y tiempos quirúrgicos estrictos. En ese sentido, el jefe de la unidad remarcó que los resultados alcanzados “son posibles gracias a la articulación de todo el sistema de salud provincial”.

El circuito incluye al laboratorio provincial de compatibilidad, los equipos logísticos, y los hospitales del interior, que no solo derivan pacientes sino que garantizan la actualización permanente de los estudios clínicos mientras permanecen en lista de espera.

Dentro del HPN, el trasplante renal demanda la intervención coordinada de múltiples servicios: laboratorio, nefrología, hemoterapia, farmacia, nutrición, imágenes, quirófano, anatomía patológica y microbiología, además de áreas transversales como compras, administración y abastecimiento.

“El laboratorio trabaja antes y después del trasplante; hemoterapia aporta sangre y tratamientos como la plasmaféresis, que utilizamos intensamente este año tanto para rechazos como para trasplantes de alta complejidad”, explicó Melideo.

En el quirófano intervienen equipos quirúrgicos de cirugía vascular, cardiovascular y urología, junto a anestesistas, instrumentadores y enfermería especializada. El seguimiento posterior incluye infectología, salud mental y trabajo social. “Nuestros pacientes son altamente vulnerables; muchos no tienen ingresos. El acompañamiento social y psicológico es clave en todas las etapas del proceso”, remarcó el profesional.

Un cierre de año con máxima compatibilidad
El último trasplante de 2025 tuvo características destacadas. Se trató de un paciente neuquino, joven, con grupo sanguíneo poco frecuente, que llevaba menos de dos años en diálisis. “Tuvo máxima compatibilidad. El donante también era joven y la evolución es muy favorable”, detalló Melideo.

Una práctica de alta complejidad sostenida por equipos especializados
Por su parte, el doctor Daniel Castro, médico cirujano y especialista en urología del HPN, señaló que el trasplante renal “es una práctica de alta complejidad, comparable con la cirugía cardiovascular”, que requiere no solo el acto quirúrgico, sino una preparación exhaustiva y un seguimiento prolongado y especializado.

“Son pacientes con insuficiencia renal crónica que suelen llegar con múltiples patologías asociadas tras años de diálisis, lo que exige una estructura sanitaria sólida y equipos altamente capacitados”, explicó.

Finalmente, Castro destacó el valor estratégico del programa: “Realizar trasplantes renales en el Hospital Castro Rendón es el resultado de muchos años de trabajo. Hemos conformado un equipo interdisciplinario con cirugía cardiovascular, urología, nefrología, terapia intensiva y anestesia. Lo más gratificante es ver cómo un trasplante cambia la vida de las personas y genera orgullo en todo el equipo de salud”.